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En el idioma del Buda, el Pali, Brahmaviharas se refiere a los modos más nobles de vivir la vida, las cualidades de un corazón iluminado.

Son cualidades que van cultivadas en cada momento, en medio de cualquier condición estemos viviendo y son el fundamento de pensamiento, palabra y acción ética. Cuando las cultivamos en nuestro día a día son las herramientas que nos llevan a la liberación del sufrimiento y nos enseñan lo que es vivir una vida con intención.

Los 4 estados sublimes son:

  • Metta: Bondad amorosa.
  • Karuna: Compasión.
  • Muditta: Alegría empática.
  • Upekkha: Ecuanimidad.

BONDAD AMOROSA

La palabra Metta es traducida como “amigo” y es la actitud fundamental a las base de los 4 estados sublimes ya que es una invitación a aprender a ser amigos de nosotros mismos en cualquier situación estemos viviendo y a adoptar una actitud amigable hacia todas las personas que entran en nuestras vidas.

En la practica aprendemos a observar lo que resistimos por ejemplo cuando una situación es desafiante o cuando hay alguna persona difícil en nuestras vidas. ¿De qué forma resistimos lo que está sucediendo? La narrativa debajo de toda forma de resistencia es no-aceptación, ósea la creencia que yo o el mundo tienen que ser diferentes de lo que realmente son para que yo pueda ser feliz.

El Buda lo puso de forma sencilla: “El odio no cesa gracias al odio, sino gracias al amor. Esta es la ley eterna”.

No tenemos necesariamente que amar lo que es difícil, es suficiente llevar nuestra atención amigable. El gran poder de Mindfulness es que nos permite escoger en qué poner nuestra atención y cómo respondemos a las cosas que nos suceden. Metta no se preocupa principalmente por cómo nos sentimos, sino por el compromiso de actitud y la intención que aportamos a cada momento de nuestra experiencia. Quiere decir ser consciente de nuestras palabras y de su poder de dañar o sanar.

COMPASIÓN

La compasión no es un estado de animo o una emoción si no mas bien un entendimiento que se basa en una investigación profunda de nuestra relación con el sufrimiento. Es una invitación a ir más allá de nuestra propia historia personal, de nuestras preocupaciones y ansiedades y ver nuestra historia en todas las historias y en todas las vidas.

Esto no se trata de descartar o alejar nuestro dolor o nuestra tristeza, al contrario cada momento de dolor es merecedor de toda nuestra atención, gentileza y compasión pero más bien es una invitación a darnos cuenta que el dolor puede ser sanado cuando no nos aislamos o contraemos.

Voltear a ver el dolor es abrir la puerta a la inmensurable compasión de la cual somos capaces.

Llevar compasión a nuestra propia reactivado es el comienzo para liberarnos del sufrimiento.  Y así la perdida, la incomodidad, lo que no deseamos nos despiertan  a la realidad de cuan frágil nuestra vida es. Ninguna de nuestras esperanzas, sueños o planes nos pueden proteger del cambio y la inestabilidad. Esto puede ser una difícil y una iluminante realización al mismo tiempo.

ALEGRÍA

Cultivar alegría en el medio de todas las cosas y de todas las condiciones y eventos en nuestras vidas es una invitación a cambiar radicalmente nuestro entendimiento sobre esta. Para que podamos entenderla no como un estado de animo pero más bien como el lugar en el cual nuestro corazón descansa.

La alegría no es una invitación a negar nuestra tristeza o dolor pero una inclinación de nuestro corazón a suavizarse en medio de la dificultad. En las enseñanzas sobre Mutitta se nos habla de una alegría que nace adentro de nosotros, de nuestra conciencia, de nuestra capacidad de observar todos los acontecimientos  y de entender y erradicar a todos los patrones que obstruyen y la alejan de nuestra vida.

ECUANIMIDAD

La invitación que nos hace la ecuanimidad es de descansar en quietud en vez de agitación, de descansar en paz interior en medio del conflicto, de buscar equilibrio en el medio del caos y esto no se desarrolla en los momentos más tranquilos y pacíficos de nuestras vidas pero más bien en los momentos que nos sentimos más agitados, perdidos y fuera de balance.

Es una practica que nos invita a encontrar y a entender la incertidumbre y la impermanencia que tanto nos da miedo y nos compromete a liberar nuestros corazones en el medio de todo esto. Si queremos ser libres tenemos que cultivar una mente que este libre de apegos y esto no significa que no nos importan las cosas pero simplemente que no nos aferramos a ellas.

Aprendemos así a encontrar a los pequeños momentos de incomodidad que son parte de nuestra experiencia cotidiana sin alejarlos, descubriendo que es posible soltar la incomodidad a través de la quietud. Descubrimos que podemos encontrar a los pequeños momentos de nuestras vidas con apreciación que no está distorsionada por nuestro deseo de poseer o mantener el gozo de lo que nos gusta.

Ecuanimidad nos enseña que la vida no se detiene y que poner nuestras esperanzas en la estabilidad es una receta para la agitación y la ansiedad.

Para profundizar estos temas, te invito a participar al curso: “Brahmaviharas: El camino del Corazón. Practicas para abrir tu corazón en medio de la dificultad.”

Es una serie de 5 clases en donde cada clase comienza con una introducción sobre el tema y sobre cómo podemos aplicarlos a nuestra vida, seguido por una meditación y una clase de Yin yoga para integrar dichos conceptos en el contexto de una profunda práctica de introspección.


Las prácticas de meditación, bondad amorosa, compasión, alegría y ecuanimidad se vuelven nuestras herramientas para liberarnos y abrir nuestro corazón en cada momento.

Estas clases están abierta a todos, no necesitas experiencia previa en meditación o en yin yoga, lo único que es requerido es la voluntad de abrir tu corazón y encontrar espacios de quietud para ti mismo/a.

Es mi intención que estas practicas puedan ser de soporte en tu camino tanto como lo han sido en el mío.

Con mucho amor

Patty G.

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